Las salas de elaboración han sido concebidas como un espacio de trabajo en el que priman la comodidad, el sentido práctico y la máxima asepsia. El nivel de equipamiento tecnológico se ha diseñado para dar el mejor soporte a los más modernos trabajos de elaboración. Así, disponemos de un sistema integral de climatización de la bodega, con el fin de asegurar unas óptimas condiciones de temperatura y humedad relativa. Los depósitos de acero inoxidable nos permiten vinificar cada pago en condiciones únicas, asistidos por un equipo de frío/calor para controlar al máximo los parámetros de temperatura de cada proceso. Los trasiegos se hacen con bombas peristálticas, y existen además equipos de microoxigenación de última generación, y un sinfín de ayudas técnicas, que permiten el fino control de la elaboración de principio a fin.
Durante el periodo de vendimia la uva llega a la nave de recepción, donde se controla su calidad —racimo a racimo— en la mesa de selección, y donde se le permite alcanzar la temperatura óptima para el comienzo del proceso. Posteriormente se la somete a un suave despalillado y estrujado antes de pasar a los depósitos de acero inoxidable, en los que se iniciará una maceración en frío con el fin de asegurar la extracción del mayor potencial aromático de la variedad. Durante la fermentación alcohólica de la variedad tinta Prieto Picudo se realizan frecuentes remontados para obtener lo mejor de la fruta.
El proceso de elaboración es efectuado pago a pago de forma independiente, con el fin de obtener la máxima expresión de cada una de las parcelas. Algunos de los mostos terminarán su fermentación en barricas nuevas. El resto pasará a las diferentes barricas, tras la fase fermentativa, para completar su crianza. |